lunes, 27 de enero de 2020

Temario de Sistema Oseo
Después de leer el texto trata de contestar las preguntas 
EL SISTEMA OSEO
Este sistema óseo está formado por los huesos que conforman al esqueleto, conocido también como armazón del cuerpo humano: aunque de un modo puramente pasivo, cumple con las siguientes funciones:
-Sirve de sostén a las partes blandas del organismo.
-Provee de protección a órganos importantes y delicados (encéfalo, medula espinal, corazón, etc.)
-Modela al cuerpo determinado su talla y configuración general.
OSTEOLOGIA. Es una parte de la anatomía que se encarga del estudio de los huesos, proviniendo de las voces griegas Gr: osteón= hueso; logos=estudio o tratado; el numero de huesos por lo general es de 206 huesos 
CLASISFICACION DE LOS HUESOS: Considerando sus tres dimensiones, los huesos pueden ser:
Huesos Largos: Son aquellos que predomina sobre el ancho y el espesor; ejemplo: fémur, tibia, etc. Estos huesos presentan un cuerpo o diáfisis y dos extremidades o epífisis.
Huesos Planos o anchos: Se caracterizan porque predomina el largo y el ancho sobre el espesor, por ejemplo: los parietales, el occipital, etc.
Huesos cortos: Estos huesos presentan 3 dimensiones aproximadamente iguales, por ejemplo: cuboides, astrágalo, vertebra, etc.
PLANOS: Los planos se dividen para su mejor estudio son: plano frontal, plano transversal, plano sagital.
 COMPOSICION QUIMICA DE LOS HUESOS: La materia ósea está constituida químicamente por una sustancia orgánica y otra inorgánica. 
Sustancia orgánica; Entra en la proporción del 30% y recibe el nombre de Oseína u Osteína.
Sustancia inorgánica; se encuentra en una proporción del 70% aproximadamente y esta representada por las sales calcáreas. “agua 25%, minerales 45% (Fosfato y carbonato de calcio)”.
PERIOSTIO: Membrana fibrosa y resistente blanquecina que rodea el hueso, excepto en las articulaciones y lugares de inserción de ligamentos y tendones. Está muy vascularizada (tiene un buen suministro de sangre). Se la denomina membrana nutricia del hueso.

HUESOS DE LA CABEZA
La cabeza está situada en la parte postero-superior del craneo, formada una cavidad destinada a alojar y proteger al encéfalo. Está constituido por ocho huesos de los cuatro son impares y están constituido por ocho huesos, de los cuales cuatro son impares y están situados en la línea media: frontal, etmoides, esfenoides y occipital. Los otro cuatro son pares y están colocados lateralmente: dos parietales y dos temporales.
HUESOS DE LA CARA
Están situados en la parte antero- inferior de la cabeza, constituida por catorce huesos que se distribuyen en dos porciones llamadas mandíbula superior y mandíbula inferior.
La mandíbula superior está formada por un conglomerado de trece huesos, que se reúnen alrededor del maxilar superior, todos pares, menos uno y son: 2 maxilares superiores, 2 malares, 2 nasales o propios de la nariz, 2 ungüis o lagrimales, 2 palatinos, 2 cornetes inferiores y 1 vómer.
HUESOS DE LA COLUMNA VERTEBRAL
La columna vertebral es el tallo óseo, llamado también raquis o espinazo: esta situada en la parte posterior y media del tronco, formada por la superposición de piezas óseas cortas llamadas vertebras (33 vértebras generalmente) entre las cuales se interponen unos discos invertebrales llamados meniscos que son de naturaleza cartilaginosa.
Esta columna no es rectilínea, pues en su trayectoria vertical sufre inflexiones llamadas curvaturas, que las apreciamos tanto si nos colocamos delante de ella como lateralmente o de perfil:
-Mirándola de frente, observamos las curvaturas laterales.
-Mirándola de perfil, se ven las curvaturas antero- posteriores.
Su longitud aproximada en un hombre de talla normal es de unos 75cm, desde la primera vértebra cervical o del cuello (atlas), hasta la última coxígea.
Se dividen 5 regiones: Cuello (región cervical, 7 vértebras). Tórax (región dorsal, 12 vértebras). Abdomen (región lumbar, 5 vértebras). Pelvis (región sacra, 5 vértebras) (región coxígea, 4 a 5 vértebras). 
El sacro y el coxis que forman la pelvis son huesos soldados esto quiere decir que están unidos como si fuera uno. 












PLAN  DE DESARROLLO CURRICULAR - (PLAN DE CLASE)
DATOS REFERENCIALES:
Unidad Educativa            : Colegio “Santa Rosa 2”
Campo                                      : Vida Tierra Territorio
Trimestre                : Segundo
Área                    : Biología
Año de escolaridad            : Cuarto Año
PSP de la Unidad Educativa                 : “Proyecto socio comunitario Productivo de Valores”
Nivel                    : Secundaria Comunitaria Productiva
N° de estudiantes                                 ;  35
Temática Orientadora: 
Reconocimiento de las vocaciones y potencialidades productivas territoriales y socioculturales.
Objetivo Holístico:
Fortalecemos el pensamiento critico reflexivo en el marco del respeto y solidaridad, ampliando los conocimientos sobre osteología, valorando el esqueleto humano como soporte, soporte, protección y factor del movimiento corporal para comprender el proceso de locomoción del ser humano.   
CONTENIDOS:
EL SISTEMA OSEO
1 .-Definición de la Osteología 
2.-Clasificación de Huesos 
3.-Formación de los huesos 
4.-partes del hueso y  fisiología del óseo
5.- Generalidades del sistema óseo
Eje articulador: Salud comunitaria
Tiempo:  70 minutos                                        
Numero de sesiones:  1
ORIENTACIONES METODOLÓGICAS
RECURSOS/ MATERIALES 
ACCIONES VINCULADAS A LA MODALIDAD DE GRADO
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Práctica
  • Conformación de grupos de trabajo utilizando la técnica “Identifico el Sistema Óseo”.
  • Observación del Sistema Óseo.
  • Comparación y análisis de las características del Sistema Óseo.
  • Construcción sistemática del Sistema Óseo utilizando Huesos y Material Didáctico
Teoría
  • Análisis de conceptos, relaciones y procedimientos para determinar las funciones del sistema Oseo.
  • Resolución de actividades en clase y laboratorio con material didáctico.
Valoración 
  • Reflexión en torno a la existencia de los huesos de la cabeza en el entorno y su importancia.
   Producción
  • Elaboración y uso de material didáctico.
  • Identificación de las principales partes de los huesos de la cabeza
Materiales de la vida
  • Pizarrón.
  • Marcadores.
  • Cuaderno de apuntes.
  • Texto de apoyo.

Materiales analógicos

  • Papelógrafos.
  • Material de escritorio.
  • Cartulina.
  • Punteros de rayos laser.
  • Data Display
  • Trípode.
  • Material Didáctico
  • Material de Apoyo
Materiales de producción
  • Material didáctico en papel periódico
-Práctica - teoría – práctica.
- Identificación de los huesos del sistema oseo .
- Enfermedades o patología que se producen en hueso.
Ser
  • Valorar y trabajo dialógico en cooperación con grupos de trabajo.
  • Manifestación de respeto mutuo en el desarrollo de actividades. 
Saber
  • Comprensión e interpretación de conceptos, relaciones y procedimientos en la determinación de funciones biológicas.
Hacer
  • Identificación y observación de las partes principales de los huesos de la cabeza..
Decidir
  • Aplicación de conocimientos.
  • habilidades y destrezas desarrolladas en actividades productivas del entorno.
PRODUCTO: “Graficación del sistema oseo y fisiología en el cuaderno, elaboración de 10 huesos con papel periódico o papel reciclable con sus partes y su explicación por grupos de trabajo”.
BIBLIOGRAFÍA:
  • Prof. Eli Guardia Saavedra. BIOLOGIA 4. Editorial G.E.S. 2014. La Paz – Bolivia
  • Ministerio de Educación (2013). Unidad de Formación No. 4. “Medios de Enseñanza en el Aprendizaje Comunitario Planificación Curricular”. Cuadernos de Formación Continua. Equipo PROFOCOM. La Paz, Bolivia.
  • Jorge Vidal. Anatomia Fisiologia e Higiene .Bruño 1994







viernes, 24 de enero de 2020

Les comparto el siguiente mensaje de reflexión que es muy importante a pesar de todo el corazón debe estar en paz en tu ser y con tus semejantes ya tenemos un propósito de vivir en esta vida que tenemos que descubrirla y lucharla.

domingo, 20 de agosto de 2017

PEDAGOGÍA DE LA COTIDIANIDAD

Teología y ternura desde la cotidianidad educativa


1.Lo cotidiano educativo o el día-a-día en la construcción de lo humano
¿Qué es y para qué es lo educativo? Hoy volvemos a hacernos preguntas fundamentales sobre educación ¿qué es eso de educar? Son preguntas propias de crisis educativa que expresan la urgencia del discernimiento (discretio) pedagógico. Es pues la búsqueda y definición de nuevos caminos cuando los que teníamos han comenzado a desdibujarse. En estas encrucijadas históricas, la cotidianidad, el día a día con sentido, aparece como la «tabla salvadora» de donde aferrarnos y la que nos brinda cierto piso de sostenimiento mientras atisbamos y construimos los «nuevos caminos» que nos ayuden a abrir los horizontes.
Hacernos humanas y humanos en la interacción, la vincularidad y el mutuo reconocimiento es tarea de todos los días y de cada día. Por ello hablamos de cotidianidad educativa o el día a día en la construcción de lo humano. Lo más concreto, lo más conocido y lo más próximo. Ahí donde tejemos las artimañas de la sobrevivencia, la resistencia y la esperanza. Aunque pareciera acortarse las alas de la acción educativa, es quizá la oportunidad para resituarla frente al desafío de la lucha permanente por la vida y por el sentido de la vida. Educamos seres humanos para ser más y mejores humanos, sabiendo de antemano la condición inconclusa del ser humano de la que tan insistentemente nos hablara Paulo Freire en uno de sus últimos libros: «Es en la incompletud del ser, que se sabe como tal, en que se fundamenta la educación como proceso permanente. Mujeres y hombres se hacen educables en la medida en que se reconocen inconclusos. No es la educación lo que hace a las mujeres y a los hombres educables, es la conciencia de su inconclusión lo que genera su educabilidad».
Para la cosmovisión andina la cotidianidad educativa tiene que ver con crianza y conversación según el educador boliviano Mario Luis Rodríguez: «No se pretende conocer lo secretos de ese mundo para poder controlarlo, sino se trata de armonizar con sus ciclos y ritmos de vida mediante la conversación. La conversación se realiza para posibilitar el fluir de la vida, que no es espontánea, sino que se da a través de procesos de crianza mutua (...) La crianza es el esmero puesto para que brote la vida, siempre la misma pero renovada. No es la transformación radical de las circunstancias, es el paciente cultivo de las distintas formas de vida. No es la producción acelerada y a gran escala de la industria, es la convivencia familiar en el ayllu y el pacha. El acto de criar es siempre un acto de crear (...), la creación es la facilitación del brotar de la vida a través de la crianza»(5). La cotidianidad de la vida produce esta pedagogía sapiencial sintonizadora y armonizadora de confluencias y convivencias exigentes de reciprocidades y complementariedades, sin embargo no exentos de conflictos y asimetrías.
En este umbral de lo cotidiano educativo quiero situar algunas pistas que nos ayuden a replantearnos y a resignificarnos aquellas acciones educativas, que con tanto esfuerzo agenciamos en cada uno de nuestros proyectos y en las que afincamos muchas veces nuestras expectativas y nuestros anhelos. Del tipo de acción educativa que implementemos, dependerá en buena medida el alcance del proceso y su incidencia en la cotidianidad educativa, así mismo, el relato teológico y la ternurización social que deseamos construir a partir de aquella. Bordeamos entonces el campo del espíritu educativo o de la espiritualidad de la educación, en fin, aquello que hace que la práctica educativa tenga que ver con nuestras opciones y motivaciones últimas.

1-Acción educativa y utopías

Para Paulo Freire la acción educativa en cuanto humanizadora es de naturaleza utópica, es decir profética y esperanzada. En sus primeros textos plantea la pedagogía como una auténtica «pedagogía utópica» comprometida con la constante denuncia de la deshumanización y con el anuncio de su transformación en nombre de la liberación humana: «No hay anunciación sin denuncia, así como cada denuncia genera una anunciación. Sin la anunciación, es imposible la esperanza». Es una pedagogía «signada» con una visión optimista, sin embargo crítica, del ser humano y del mundo, sin la cual ésta no tendría sentido. Opción que ampliará posteriormente en la Pedagogía de la Esperanza (1994) y en la Pedagogía de la Autononía (1996). Apostar por la utopía es apostar por el ser humano y su humanización como lo «inédito viable» en la historia.
Para el sociólogo Hugo Zemelman la utopía es un horizonte de futuro que «cumple la función de orientar la construcción de opciones», es decir, exige «ser construida» y supone «un concepto abierto y problemático de la historia» en correspondencia con una cierta «ruptura del orden existente» (discontinuidad). La historia deja de ser «un orden previsible para transformarse en un horizonte de posibilidades insólitas. Posibilidades que podrían transformarse en realidad tan real como la de la utopía dominante». La realidad es un campo tenso y abigarrado entre opciones, futuros, posibilidades, cotidianidades y memorias que exige una subjetividad «en constante proceso de transformarse en historia, mediante la capacidad para crear proyectos de futuro y de llevarlos a la práctica». Sin duda que su mirada sobre la realidad histórica está filtrada por un concepto utópico del mundo, en donde el mundo crece si «anticipa el futuro». La lucha será pues por una subjetividad social tal que incorpore la dimensión de la posibilidad a fin de transformar el presente en horizonte histórico. Plantea así uno de los asuntos de mayor discusión actual en las ciencias sociales como es la relación que hay entre utopía, sujeto e historia, lo cual ha sido motivo de sus últimas investigaciones.
La teología en cuanto lectura de la realidad desde una otridad tensionante y la ternura como la articulación humana y social del eros y el agape en convivencias afectivas, si bien es cierto que ontológicamente pertenecen al campo de lo utópico, pedagógicamente requerimos de sus «asomos» y «anticipos» mediante indicadores en la cotidianidad educativa. De ahí la falacia de discursos utópicos desligados de experiencias, proyectos y sujetos. La acción educativa apuntará a la constitución de esa subjetividad provocadora de teologías y ternuras humanizantes, a la vez evocadora de memorias y de futuros emancipadores. Una pedagogía utópica requerirá de teologías proféticas y apocalípticas capaces de desafiar el desencanto y la desesperanza presente, pero a la vez, de una teología sapiencial capaz de incluir lo insólito-onírico en el fluir cotidiano de la vida.


2- Acción educativa y subjetividad

Tanto la teología como la pedagogía latinoamericana están desarrollando niveles de mayor criticidad frente a la idea del sujeto individual soberano de la modernidad que afirma «el ideal iluminista de la razón humana fundamentada en sí misma y confiada en su propio poder» imponiendo un modelo cognitivo instrumental dominante tanto en la escuela como en la teología, idea aún hegemónica en nuestra sociedad, y sin duda en muchos de nuestros proyectos educativos y pastorales.
Para el educador colombiano Marco Raúl Mejía, uno de los elementos más importantes de la actual «deconstrucción» de la subjetividad moderna, es su «atomización»: emergen múltiples subjetividades en una misma individualidad, «en nuestra individuación combinan distintas subjetividades según nuestro lugar social y la manera como circula el poder en aquellos espacios en los cuales definimos nuestras relaciones sociales (...) Nuestra subjetividad está diseminada, constituyéndose sobre múltiples circulaciones y disociaciones sociales colectivas, es decir, se acabó la ilusión de la mirada sólo desde la clase, ya que hoy somos todas, pero no somos ninguna de esas subjetividades de manera exclusiva». Lo cual implica en términos educativos trabajar en la construcción de sujetos heterogéneos y en nuevas formas de representación que a su vez llevarán a nuevas formas de organización. El acceso a lo colectivo será desde lo múltiple, lo diverso, lo interactivo, lo relacional.
En El derecho a la ternura de Luis Carlos Restrepo aboga por una subjetividad amorosa, sensible, afectiva, acariciante, frágil posibilitadora y propiciadora de la singularidad, la diversidad y la convivencia humana. «Más que una atribución de género, la ternura es un paradigma de convivencia que debe ser ganado en el terreno de lo amoroso, lo productivo y lo político, arrebatado palmo a palmo, territorios en que dominan desde hace siglos los valores de la vindicta, el sometimiento y la conquista»(11). A una pedagogía del terror propia de lógicas y estructuras militaristas y autoritarias de burócratas, dictadores, guerreros, mafiosos y banqueros propone una pedagogía de la ternura afirmadora de insurgencias civiles desarmadas que actúe como motor constitutivo de la democracia: «Ternura como valor a la vez íntimo y público, que entiende la democracia como una caricia social y el conflicto como posibilidad de confrontar amorosamente al diferente. Ternura como acto político, capaz de cubrir con una inmunidad ética y cultural a los niños y a los jóvenes para separarlos del crudo aprendizaje de la guerra».

La constitución de subjetividades sociales y eclesiales desde la perspectiva de la heterogeneidad, la singularidad y la rela-cionalidad nos exigirá pedagogías incluyentes y potenciadoras de la diversidad cultural, religiosa, social, de género y genera-cional, etc., a la vez generadora de nucleamientos y articulaciones capaces de tejer nuevos pactos, redes y alianzas que la respeten, la representen y la fortalezcan. Acción educativa tal será ecuménica e intercultural a fin de incluir la diversidad, afectiva y acariciante a fin de tejer la proximidad y la reciprocidad, sentipensante a fin de articular el pensamiento y el sentimiento. Igualmente requerirá una teología coherente, acompañante y al alcance de esta subjetividad emergente, por lo mismo serán teologías específicas, con rostros, cuerpos, sentimientos, culturas y anhelos singulares. El sujeto y la subjetividad será entonces una transversalidad imprescindible para el quehacer teológico actual.





TEMA FECUNDACIÓN


https://www.proyecto-bebe.es/el_proceso_de_la_fecundacion_y_el_embarazo.htm


https://www.reproduccionasistida.org/como-se-produce-la-fecundacion/

viernes, 24 de agosto de 2012

EL MEDIO AMBIENTE
El Medio Ambiente es todo aquello que nos rodea y que debemos cuidar para mantener limpia nuestra ciudad, colegio, hogar, etc., en fin todo en donde podamos estar, por esto hemos realizado la siguiente investigación acerca del Medio Ambiente.
La atmósfera, que protege a la Tierra del exceso de radiación ultravioleta y permite la existencia de vida es una mezcla gaseosa de nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, dióxido de carbono, vapor de agua, otros elementos y compuestos, y partículas de polvo. Calentada por el Sol y la energía radiante de la Tierra, la atmósfera circula en torno al planeta y modifica las diferencias térmicas. Por lo que se refiere al agua, un 97% se encuentra en los océanos, un 2% es hielo y el 1% restante es el agua dulce de los ríos, los lagos, las aguas subterráneas y la humedad atmosférica y del suelo. El suelo es el delgado manto de materia que sustenta la vida terrestre. Es producto de la interacción del clima y del sustrato rocoso o roca madre, como las morrenas glaciares y las rocas sedimentarias, y de la vegetación. De todos ellos dependen los organismos vivos, incluyendo los seres humanos. Las plantas se sirven del agua, del dióxido de carbono y de la luz solar para convertir materias primas en carbohidratos por medio de la fotosíntesis; la vida animal, a su vez, depende de las plantas en una secuencia de vínculos interconectados conocida como red trófica.
Durante su larga historia, la Tierra ha cambiado lentamente. La deriva continental (resultado de la tectónica de placas) separó las masas continentales, los océanos invadieron tierra firme y se retiraron de ella, y se alzaron y erosionaron montañas, depositando sedimentos a lo largo de las costas (véase Geología). Los climas se caldearon y enfriaron, y aparecieron y desaparecieron formas de vida al cambiar el medio ambiente. El más reciente de los acontecimientos medioambientales importantes en la historia de la Tierra se produjo en el cuaternario, durante el pleistoceno (entre 1,64 millones y 10.000 años atrás), llamado también periodo glacial. El clima subtropical desapareció y cambió la faz del hemisferio norte. Grandes capas de hielo avanzaron y se retiraron cuatro veces en América del Norte y tres en Europa, haciendo oscilar el clima de frío a templado, influyendo en la vida vegetal y animal y, en última instancia, dando lugar al clima que hoy conocemos. Nuestra era recibe, indistintamente, los nombres de reciente, postglacial y holoceno. Durante este tiempo el medio ambiente del planeta ha permanecido más o menos estable.